Aprovecha los residuos orgánicos y haz tu propio compostaje siguiendo estos pasos. Con un poco de paciencia y atención, tendrás un fertilizante nutritivo mientras ayudas al medio ambiente.

Una de las mejores formas en que podemos reducir los desperdicios orgánicos que generamos en nuestro hogar es a través de la composta. A través de este proceso, los residuos orgánicos se transforman en abono que aporta altos niveles de nutrientes a las plantas y ayuda a retener la humedad del suelo.

Hay 4 métodos de compostaje: caliente, frío, vermicomposta (compostaje con lombrices) y el método Bokashi. Cada método tiene sus ventajas y desventajas, sin embargo, la composta caliente es la más fácil en lo que respecta a la técnica por lo que te platicaremos cómo llevarla a cabo en tu hogar.

¿Cómo funciona el compostaje caliente?

A diferencia del compostaje frío, que puede tardar un año en estar listo, el compostaje caliente es un proceso más rápido. Durante el clima cálido, puede tardar de uno a tres meses dependiendo de las temperaturas. En primavera y otoño el proceso toma entre cuatro a seis meses, lo que te permite hacer una composta e iniciar una segunda mientras la primera está lista.

Los cuatro ingredientes necesarios para la composta caliente son: nitrógeno, carbono, aire y agua. Juntos, estos elementos alimentan a los microorganismos, lo que apresura el proceso de descomposición de los residuos orgánicos.

¿Qué residuos se pueden usar?

La proporción de residuos orgánicos para hacer una composta es 3 partes material café y 1 parte material verde. Una gran manera para reunir los residuos es tener un pequeño bote o contenedor en tu cocina, por lo que fácilmente puedes acumular los restos que vayan saliendo ahí. Los materiales que puedes usar en tu composta son:

Materiales verdes

Materiales cafés

¿Qué residuos no debo usar en mi composta?

Cómo hacer una composta caliente de manera fácil

  1. Usa un bote o caja contenedora de plástico con tapadera y hazle hoyos con un taladro alrededor de la caja y en la tapadera. Esto es para permitir el flujo de aire.
  2. Agrega 3 partes de material café y 1 parte de material verde.
  3. Revuelve los materiales y agrega un poco de agua hasta que la mezcla esté un poco húmeda.
  4. Coloca la mezcla en un lugar donde le dé un poco de sol.

Cada semana revísala y revuélvela para airear la mezcla y que reciba oxígeno, además de verificar que mantenga la humedad. Sigue así hasta que en unos meses se convierta en una mezcla como tierra húmeda color café oscuro con olor fresco. Así sabrás que tu composta ya está lista para usar en tus plantas y tu huerto.

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